¿Por qué Filosofía Política? Porque más rápidamente de lo esperado Europa, fuente tradicional de ideas, agoniza de nihilismo, materialismo consumista, el hedonismo cirenaico, relativismo, personismo, buenismo, cientificismo y tecnologismo… Todo ello inmerso, como si de tropezones se tratase, en la sopa purgante de la Postmodernidad que destila un sistema socio-político diluido. Esos, y no otros, son los males de nuestro tiempo. Impregnan a toda la sociedad y, como no podía ser menos, a las formas políticas que se gestan en esa sociedad desorientada y decadente. Con tales mimbres, no se puede construir una canasta común que sea el solar natural y vivificante de todas las naciones europeas. Tampoco será fácil, por carencia de elán vital de los ciudadanos, remontar la crisis económico-social que nos aqueja. Por eso hay que “meter el bisturí” al sustrato velado y difuso de ideas que conforman el panorama socio-político actual y sacarlas a la luz, analizarlas y someterlas a una crítica implacable. Porque más implacable será, sin duda, la consecuencia de nuestro estado actual de receptividad pasiva y supuesta corrección socio-política, ciertamente, limitativa de una muy necesaria reflexión, caiga quien caiga. Ese es mi propósito y mi programa.
En el artículo de hoy reflexionaremos sobre el cirenaísmo y su doble vertiente: el Hedonismo y el Relativismo. Nada hay nuevo bajo el sol. Pero en una sociedad dominada por el hipersector de la información, todo se magnifica y difunde mucho más rápidamente.
Como puede deducirse de los anteriores tres artículos, cerramos hoy la parte dedicada a nuestra hipótesis metafísica de una Divinidad, sustentada en tres Hipóstasis, que se establecen entre sí relaciones mutuas mediante una procesión, nunca emanación, que excluye el dualismo, y sustentada en la el núcleo central de la filosofía de Plotino. Hoy trataremos de la tercera de estas tres Hipóstasis, el Alma. Pero antes introduciremos un pequeño resumen que refuerza y aclara aún más, creemos nosotros, lo ya dicho en los anteriores artículos, que hay muchos partidarios, conscientes o no, del movimiento New Age y también mucho neo-gnóstico por ahí, y no quiero que se equivoquen con nuestra filosofía plotiniana y pre-agustiniana, metafísica en estado puro, y confundirlos a ellos, porque a nosotros todos los que piensan en las causas primeras y fundamentales, de entrada, nos merecen respeto.
1. Resumen. Creemos haber aclarado que el Uno está por encima del ser, del pensamiento y de la vida. Ello no significa que el Uno sea un no-ser, no-pensamiento y no-vida, sino lo contrario, es Súper-ser, Súper-pensamiento, Súper-vida. El Uno absoluto es, pues, causa de todo lo demás. Si embargo, Plotino se plantea el siguiente interrogante: ¿por qué hay lo Absoluto y por qué lo es? Ningún filósofo griego se había formulado esta pregunta, quizá Plotino la enunció como resultado de su duro ataque a los gnósticos en la que lleva al límite sus planteamientos metafísicos.
La formulación de Plotino alcanza una de las cotas más elevadas del pensamiento occidental de todos los tiempos: el Uno se “autopone”, es “actividad auto productora”, es el “Bien que se crea a si mismo”. Es como ha querido ser: “su voluntad y su esencia coinciden (…) y como ha querido ser, así también es”.
Y ha querido ser como es, porque es lo “más elevado que pueda imaginarse”. El Uno es actividad auto productora, absoluta libertad creadora, a causa de sí mismo, es lo que existe en sí y por sí, es lo “que trasciende a sí mismo”. La concepción del Absoluto como causa sui, del que hablará la filosofía moderna, se encuentra ya presente en toda en toda su plenitud en Plotino, tanto en lo temático como en lo sistemático. Gracias a esta concepción, Plotino logra cimas más altas que las conquistadas por Platón y Aristóteles.
Las tres Hipóstasis y sus relaciones mutuas: El “nous”.
La segunda Hipóstasis es el contexto filosófico desarrollado por Plotino, ciertamente difícil de explicar. Nosotros nos hemos decantado por llamarla “nous” o espíritu, tal y como la denominó el profesor italiano Giovanni Reale (1) en vez de permanecer fieles a Jesús Igal(2) que la denominó Inteligencia. Igal considera al Nous como Hipóstasis auto-constitutiva, como inteligente primario y como unidad múltiple. Veamos que quiere decir esto.
Este artículo supone la vuelta, dentro de nuestro blog, al campo de la Tecno-filosofía sin por ello abandonar los otros espacios, singularmente la Bio-filosofía. Nuestra idea ha sido redactarlo especialmente para tecnólogos y científicos, razón por la cual nos hemos extendido, quizá en exceso, en las notas a pié de página. Escribimos esto cuando lo hemos concluido, de manera que más que un prólogo este párrafo debería ser un epílogo. Pero leído y releído, resulta que aquello que más nos gusta son precisamente las notas porque aclaran, sugieren y orientan. Además desvelan algunas áreas de conocimiento cuyo paradigma más interesante creemos son traer a colación los Principia Cybernética donde se hallan las raíces de la INTELIGENCIA COLECTIVA.
1. Introducción general
La INTELIGENCIA COLECTIVA es una forma de inteligencia que surge de la colaboración y concurso de muchos individuos. Aparece en una amplia variedad de formas que toman decisiones por consenso(1) que va desde los seres más simples como las bacterias, a los animales, seres humanos y, también ordenadores.
El estudio de la INTELIGENCIA COLECTIVA puede ser considerado como un sub-campo tanto de la de la Sociología, como de las ciencias de la computación y de aquellas materias que estudian el comportamiento colectivo desde el nivel de quarks hasta el nivel de las bacterias, plantas, animales y sociedades humanas, es decir ciencias conectivas y sistémicas.
Este planteamiento holístico, relacional y holárquico (es decir una escala de holones o totalidades/partes) es wilberiano (2). Tal definición surge de los trabajos de Peter Russell (1983) (3), Tom Atlee (1993) (4), Pierre Levy (1994) (5), Howard Bloom (1995) (6), Francis Heylighen (1995) (7), Douglas Engelbart (8), Cliff Joslyn (9), Ron Dembo(10), Gottfried Mayer-Kress (11) (2003) y otros teóricos.
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Javier Del Arco
Javier del Arco Carabias, Biólogo y Filósofo, es profesor de Universidad y Coordinador Científico de la Fundación Vodafone España.
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